Medita Luna Nueva Capricornio


Ser tu mismo, descubrirte, soltar equipajes, ir a la cima y dar tus pasos afianzados en este nuevo camino. Luna nueva Capricornio, luna de siembra.


Muy buenas tardes, muy bienvenidas y bienvenidos a este espacio de meditación
de la luna nueva. Para mí, para Natalie y yo en conjunto con María Victoria, estamos muy contentas de iniciar este nuevo ciclo de meditaciones para este año.


Hemos decidido en en el año 2026 realizar meditaciones de lunas nuevas.
Veníamos realizando meditaciones de lunas llenas, pero hemos considerado que vamos a hacer un un ligero cambio, un cambio hacia esa energía de la luna nueva, que es una energía en donde se dan muchas situaciones para para esa siembra de lo que la luna nos esté trayendo.

Así que bueno, María Victoria, si quieres continuar, quieres comentarnos
algo acerca de esta luna nueva de Capricornio, nada, agregar un poco que el cambio ha sido porque la energía de este año ya empieza a ser como más de actividad, más hemos dejado, no lo vamos a dejar por completo la introspección, pero la hemos dejado un poco más atar para atrás para irnos a la actividad. Entonces nos ha parecido que era muy bueno pues lo de empezar a sembrar, a sembrar todo lo que lo que queremos, todo lo que queremos manifestar.

Capricornio, pues ya sabéis, es el signo que está más arriba en la trífica de de la carta de la carta astral, es cuando hemos llegado a nuestras metas, sobre todo en lo personal. Un poco alrededor de eso vamos a estructurar nosotros también a estructurarnos que Capricornio es mucho estructura, a estructurar nuestra meditación.

Entonces empezamos con la meditación. Sí, perfecto, perfecto. Pues venga, entonces os invito, pues primero que os pongáis ya en la postura que que normalmente
utilizáis para meditar. Os recuerdo que sea una postura cómoda, pero que a la vez sea firme.

Combinamos flexibilidad con con rigidez para que estemos lo más despiertos posibles, pero también relajados.
Te invito a que cierres los ojos o a que los dejes entreabiertos en un punto fijo, que procures que tus ojos no se muevan demasiado, que esté la mirada fijada y que lleves la atención a tus pies, que los tengas en contacto con el suelo o probablemente puedes tener también las piernas. has elegido la postura del loto. Desde ahí sientes el arraigo a la Tierra, sientes que estás sostenido por un planeta y sientes tu parte más terrenal.
Revisa también tu columna que esté la más recta posible, como hemos dicho antes, recta, pero conservando sus curvaturas naturales que no esté incómoda. Revisa cómo están tus hombros para que estén relajados, procura que estén alejándose de las
orejas. Dejando que su peso caiga hacia la tierra, llevándolos un poquito hacia detrás para sentir el pecho abierto.

Tus manos también están relajadas, reposando en tu regazo, en tus rodillas,
abiertas o formando un mudra.
Tu cara está relajada, tu mandíbula inferior completamente suelta,
inclinada un poquito hacia delante, dejando que tu cabeza quede la coronilla
absolutamente enfocada al cielo.
Recuerda una vez más que esta postura está reflejando tu ser porque eres tierra, porque eres espíritu, porque estás conectado con el planeta desde las partes que tienes en contacto con la Tierra y estás contactado con el universo desde tu coranilla, desde tu apertura al cielo.

Te voy a invitar que pongas atención en tu respiración.
No la fuerces, simplemente observa. Observa cómo es. Observa la entrada y la salida del aire en tu cuerpo. Observa cuál es su ritmo, cuál es su profundidad. Observa cómo se mueve tu cuerpo ligeramente para expandirse cuando recibes el aire. y para contraerse cuando lo expulsas y puedes también sentir las sensaciones que te producen la nariz, el aire cuando está entrando y las sensaciones que tienes cuando ese aire que sale de tu cuerpo con una temperatura diferente, también roza tu
nariz y sin perder el contacto con la respiración, vamos a pasar nuestra atención
a nuestro cuerpo. Vamos a hacer un pequeñito escáner corporal a ver cómo nos sentimos.

Lleva tu atención a la punta de los pies y desde allí ves subiendo pues las pantarrillas, la rodilla, los muslos hasta llegar a las y a las caderas.
Siente como están y como seguimos anclados a la respiración. Si hubiese hubiera alguna tensión, la próxima vez que sales, que expulses el aire, pon la intención de que con el aire también se vayan las tensiones que hay en tus piernas y en tus pies.
Ponne atención ahora en los dedos de tus manos e igualmente vamos subiendo nuestra atención por las palmas, la muñeca, el antebrazo, los codos, el brazo hasta llegar a los hombros. Igualmente nos hacemos conscientes de ellos y en nuestra respiración acompañamos la exhalación con la intención de eliminar las posibles tensiones que existan en nuestros brazos.
Pon la atención también en los músculos de la espalda, en todos los músculos que están rodeando y sosteniendo la columna vertebral desde la zona del cosis subiendo hacia arriba hasta la zona cervical.

Obsérvalos y al respirar nuevamente deja que con el aire salgan las tensiones posibles acumuladas en los músculos de tu espalda.
Ahora te voy a pedir que lleves la atención a tu abdomen, también a tu estómago y a tu pecho. Y observa si allí están ancladas algunas emociones, algunos sentimientos.
¿Hay algún malestar que no sea puramente físico, que sea un sentimiento que sea alojado en esa parte de tu cuerpo?

Y nuevamente respiramos. Respiramos y al expulsar el aire dejamos que con él se vayan todas nuestras inquietudes, todos nuestros sentimientos.
También puede ser que tengas un nudo en la garganta. La invitación a lo mismo, observarlo, aceptarlo y con tu exhalación observar cómo se deshacen.

Sube hacia arriba, hacia tu cara. Observa. que toda la piel esté distendida.
Observa tu boca, tu nariz, tus pómulos, la cuenca de tus ojos, los párpados.
Especial atención al entrecejo, que refleja mucho cuando se frunce algún estado fuera de la paz.

Continúa ahora sintiendo tu cuero cabelludo, tu pelo y entrando en el cerebro. Imagina o siente tu cerebro, sus dos hemisferios, la parte más interna en la que guardan las emociones, la parte más externa de la corteza, que es donde tenemos el razonamiento y el pensamiento.
En nuestra respiración podemos también imaginar que al expulsar el aire expulsamos aquellas ideas, aquellos pensamientos que nos estén perturbando.
Déjala salir y sigue respirando. Sigue observando cómo es tu respiración.
armónica, profunda, lenta.
Así he preparado mi cuerpo, así he preparado mi mente para este momento. Y pongo la intención, conscientemente pongo la intención de que estoy aquí, de que voy a aparcar mis seres y mis preocupaciones.

Vivo solo este momento presente.
Nada que hacer. Me quedo solo en mi presencia.
Y la propuesta ahora es que invoques la imagen de Saturno, que es el regente de
Capricornio. Es el antiguo Cronos, el señor del tiempo. Es ese maestro que extrae su conocimiento no de los libros, sino de la profunda sabiduría adquirida por la experiencia vivida.
Y esta imagen lo que hace es despertar en ti a tu propia sabia interior, a que conectes con todo lo que has aprendido en tu camino de vida a cada experiencia que te ha traído hasta aquí.
Confía en ella y llévala de la mano durante toda la meditación, porque ella te conoce muy bien. Sabe qué es lo bueno para ti, qué es lo que te nutre y qué es lo que te aleja de tus propósitos.
Visualiza ahora que has recibido una invitación. Esta invitación viene de tu artista
preferido, de tu artista plástico preferido y deja volar tu mente. Puede ser desde Miguel Ángel hasta un pintor vanguardista o hasta un escultor de la gracia clásica como tú quieras.
Abres esta invitación y junto con tu con tu sabia decides ir hacia el estudio de este artista.
Cuando te recibe te cuenta que estás allí para ser un modelo, para ser su modelo. te dice que está encantado de poner su talento a tu disposición y tú le vas a pedir que capture la imagen de la persona que quiere ser en tu nuevo ciclo.
Date cuenta que estás posando para tu artista preferido.
Elige la postura que transmita la actitud de tu nuevo yo.
Y mientras sigues allí en esa postura posando, le vas contando al artista tus deseos.
Observa como él en su obra está recreando tu figura y al mismo tiempo va añadiendo y dotando a tu figura de todos los atributos que tú le pides.
Por ejemplo, si lo que buscas es claridad, quizás ponga en tus manos una lámpara de luz.
Si lo que buscas es soberanía y empoderamiento, te va a entregar un bastón de mando.
Si anhelas libertad, desplegará en tu espalda unas alas.
Y si le dices que tu deseo es tener coraje y templanza, te colocará a lomos de un león,
pero eres tú quien eliges lo que necesitas, lo que quieres.
Recuerda que estás acompañado, acompañada de tu sabio o de tu sabia.
Confía en que eso te permite ver con nitidez.
Sabes lo que necesitas.
Cuéntaselo al artista y miras como él lo va plasmando.
Sigue soñando con lo que anhelas. Sigue xpresándoselo, está creando la obra maestra de tu propio futuro.
Y te sugiero ahora que contemples la obra acabada y que pongas especial interés en la figura central que eres tú y te observas ahí brillante y resplandeciente como una figura llena de luz que ha emanado desde su corazón y te dispones a que esta obra se integre en ti.

Llevas ahora toda tu atención a tu corazón. Respira profundo. Siente su latido, su palpitación, su brillo, su esencia.
Te reconoces en él. Él te representa. Él es tu gran amor.
Él es tu director de orquesta. Él conoce la dirección hacia dónde irás
y conecta con tu alma, conecta con el amor.
Experimenta una agradable sensación en tu corazón.
Escuchas sus latidos que te dan y te hablan de esa coherencia para el actual.
Un corazón coherente te abre a todas las posibilidades y sonríes. Esbosas una sonrisa desde tu corazón. Tu corazón irradia su luz hacia tus manos. Y es así como tu se une profundamente con tu corazón y visualizas la unión de tu corazón, tus manos y tu entrecejo, conformando una figura como una pirámide.
Es un té traedlo. Un vértice está en tu corazón, dos en tus manos y uno en tu entrego.
Y ahora solo nos falta una última alineación para tu proceso.
Lo estás haciendo muy bien. has podido ver reflejada, reflejado en esa obra de arte que simplemente representa tu belleza, tu ser, quién eres tú. Ahora conectada, conectado con tu corazón en una gran coherencia, escucha la siguiente invocación. No se trata de una invocación religiosa, simplemente de una conexión con tu corazón, tu alma y tu ser desde el punto de luz en la mente de Dios. Que afluya luz a la mente de los hombres, que la luz descienda a la tierra desde el punto de amor en el corazón de Dios que afluye amor a los corazones de los hombres.
El amor descienda la tierra desde el centro, donde la voluntad de Dios es conocida. El propósito guíe las pequeñas voluntades de los hombres, los propósitos que los maestros conocen y sirven desde el centro que llamamos la raza de los hombres, que se realice el plan de luz y de amor y se selle las puertas donde habita el mal.
Que la luz, el amor y el poder restablezcan el plan sobre la tierra que así sea. Puedas cumplir, podamos cumplir con nuestra parte en ello y estás lista, listo para iniciar tu camino.
Pues mírate, siéntate, ya estás listo, ya tienes los atributos que tu alma precisa y tu corazón activado.
¿Estás preparado para emprender el camino y superar todas las resistencias que la vida y quizás también tu propia personalidad egoica te presenten? Era imaginar esta camino. Sitúate frente a una montaña y piensa que en la cima está el premio, que ahí está el éxito y que tienes la decisión firme de su vida por ellos.

Tus nuevas energías te permiten ver que esta escalada es posible. Es una montaña, pero ya te han facilitado la subida colocando en esa montaña una escalera tallada
que te va a facilitar muchísimo la ascensión.
Así que con toda confianza subes primer escalón. Desde allí te das cuenta que has dejado atrás el pasado, el pasado de lo que siempre ha sido. Has dejado tu antigua piel.

Y vamos a por el segundo. Aquí ya has superado las opiniones ajenas. Has dejado que se apaguen las voces exteriores para poder escuchar únicamente la voz de tu sabiduría.
La voz que conoce tu verdadero anhelo y diseño.

Disponte a subir otro peldaño. Ahora ya has dejado de lado el miedo al vacío.
ese instante entre dejar de ser quien ya eras antes, pero no haber llegado todavía a quien deseas ser.
Confía en el proceso y da un paso más.

Vamos a por el cuarto escalón. Y aquí vence la impaciencia. Sé que lo que quiero que dure va a requerir de una maduración lenta.
Continúo con mi escalada.

Una vez en el siguiente escalón, me hago consciente de mi valentía y de mi coraje para mantener una disciplina. Aquí me propongo tener voluntad para trabajar mi meta día a día.

Y continúo hacia el sexto escalón y desde él observo cómo he dejado atrás la autocrítica. He dejado atrás la sombra de mi propio juicio severo. Al superar este peldaño, estoy aceptando que la imperfección es parte de mi aprendizaje.

Me animo a subir y ya estoy en el séptimo. Ya he superado la mitad de mi abstención y aquí he dicho que hay en una tentación el apego a mi comodidad.
Ahora mis músculos están cansados, pero me recuerdo que todo requiere un esfuerzo y consigo las fuerzas para seguir hacia arriba.

He llegado al octavo y en este peldaño me he dado cuenta que he logrado salir del laberinto de las excusas, de esas voces que inventa la mente para que distraerme de mi de mi camino.

Yo sigo, voy a por mi noveno escalón y ya en él contemplo que ha desaparecido la neblina de mi mente, que ya no tengo falta de enfoque que llevo en mi mano encendida la lámpara y que veo claramente mi camino.
Mi intención es ahora muy clara. Visualiza notoriamente la meta.

Ascienda hacia el número 10. Ya estoy próximo a llegar. Y aquí puede que aparezca el vértigo, el temor al éxito, pero recuerdo que en mis manos sostengo el bastón de mando y que soy yo quien ejerzo el poder sobre mí.

Subes hacia el número 11 y en este escalón superamos la comparación, la comparación con otros que nos puede paralizar y me dijo, «Soy único, única. Mi meta y mi éxito son propios y no compiten con lo de los otros y extiendo hacia el último peldaño.

Aquí ya decido que mi obra no va a quedar inacabada. Me propongo un fuerte compromiso conmigo mismo. Quiero convertirme por fin en la persona que he soñado y que he diseñado para mí.

Y ahora desde esta cima visualizas tu nuevo horizonte. Acá reconoces aquello hacia donde quieres dirigirte.
La luna nueva y todo aquello que está ocurriendo alrededor de este tiempo te impulsa y te da toda la fuerza para ir hacia delante. Pero el llegar a la cima no es suficiente.

Eres tú el arquitecto, la arquitecta de tu destino.

Hacemos una última mirada al pasado. ¿Hay algo que soltar del equipaje que
has cargado? Es el momento de soltarlo. Observa algo falta y lo dejas ahí en esa cima en donde la montaña, la madre tierra lo transmutará.
Pero ahora tu energía con la luz y la luna en Capricornio nos impulsa a ir hacia delante. Confía, das un paso hacia delante y de pronto ves como un puente se va construyendo en la medida en que tú vas dando tus pasos.

Es cierto que este puente parecería que se construye en el aire, pero si observas bien, verás una estructura sólida que lo sostiene.
Este está fuerte, sólido, construido para que tú puedas dar tus pasos. Tú
con tus dones, con tus talentos, con quién eres tú, permites que esta estructura esté sólida para tus pasos concretos hacia donde tú quieres dirigirte.
Este puente está disponible para ti e irás descubriéndolo en la medida en
que tú caminas.

Reconoces ahora ese objeto, ese elemento, eso que en el momento en que el artista estaba dibujándote, acompañándote a reconocerte, lo sostienes y lo tienes. Ahora es parte de tu acompañamiento en este nuevo camino.
Observa también que tienes una brújula. Esta brújula hace que este puente se
construya en la dirección hacia donde tu corazón coherente te enseña hacia dónde ir.
Y la luna nueva en Capricornio te permite dar los pasos con la firmeza y la certeza que tus sueños, todo aquello que tú quieres realizar son una posibilidad concreta.
Así que tómate un momento para que desde este puente puedas visualizar o sentir aquello o aquellas situaciones que tú firmemente deseas.

Te doy un momento para que lo puedas visualizar. Puede ser tu trabajo, tus relaciones personales, tus relaciones sociales, tu hogar, tu familia, todo aquello en donde tú desees soñar.
Pero ya no es solamente un sueño, es una realidad que se va a ir manifestando desde la solidez, desde este puente que se ha construido y se va construyendo en la medida en que das tus pasos hacia delante.
Ahora te permites visualizar, sentir y confiar en que este puente cada vez es más sólido, más firme y te permites visualizar hacia delante esa posibilidad de consolidar todo
aquello que tú quieras sembrar el día de hoy con esta luna nueva Capricornio, luna de siembra, luna que te permite afianzar tus pasos firmes hacia ese propósito que tú quieras manifestar.

Siéntelo en tu corazón.
Por un momento te honras y te das las gracias por permitirte hacer este viaje el día de hoy, un viaje de transformación en donde la luna te ha acompañado a soltar todo aquello que ya no necesitas sostener, reconocerte a ti. desde ese retrato, esa escultura,
esa esencia que el artista te ha ayudado a reconocer, ir hacia tu corazón, subir la cima y atreverte a dar los pasos, reconociendo ese puente sostenido que te lleva hacia aquello que tú quieres manifestar.
Toma aire profundo. Inhala profundo.
Sueltas el aire.
Inhala profundo. Sueltas el aire.
Inhala profundo. Saltas el aire.
Namasté.

Namaste.

Con cariño