Géminis nos recuerda la dualidad, dos caminos que podemos emprender. Esta es una invitación a reconocer tu camino.

Meditación de la luna llena, la dualidad en tu ser
Buenas noches, buenas tardes para quienes nos estén viendo en el momento y que nos
verán posteriormente en este espacio de meditación. para quien no me conoce mi nombre es Nathalie Marulanda y me dedico al campo del área complementaria de la salud y hoy como en todos nuestros lunes, en todos nuestros lunas llenas de mes
estamos María Victoria y yo aquí acompañándoles. Así que María Victoria sigue por favor y e iniciamos nuestra meditación.
Pues muy bienvenidos allí donde estéis que creo que se nos une gente de varias partes del mundo con lo cual agrando muchísimo el poder de la meditación y me alegro muchísimo y os digo lo mismo que como siempre y con mucho amor, una luna más, una luna llena más aquí esperando daros lo más que podamos para que todos nos unamos y elevemos un poquito nuestra energía en un momento que es muy muy bonito muy precioso.
Geminis
¿Quieres contarles algo? Sí , nos encontramos en una luna llena una luna, llena en Géminis y aquí María Victoria tú con confianza pones, el sol está en Géminis la luna que está enfrente en Sagitario. Y este Géminis pues nos está invitando, nos está llevando o recordando un momento como de dualidad, eso es Géminis, Géminis es ese gemelo esa dualidad. Y en función también de esto que nosotras vamos a hablar aquí pues
irá un poco la meditación. Por eso hablamos un poquito antes de de este espacio. Entonces estamos en ese momento, en esa dualidad, en el cual podemos estar ante una nueva posibilidad de tomar un camino, un camino hacia estar de una forma más armónica, mucho más coherente con nuestro ser, o podemos también quedarnos en un en un camino en donde estamos más acomodados o acomodadas. Eso no significa que sea malo simplemente este es un llamado a qué te parece tomar un camino o armonizarte en un camino que esté más coherente con tu momento actual. Y eso no significa que esté mal el que estás haciendo en este momento, significa ¿qué tal si te das la oportunidad de andar por ese camino?
Sagitario
María Victoria ¿quieres complementar algo ahí con con Géminis? Voy a complementar con con su opuesto que es Sagitario, Sagitario es el está regido por Júpiter. Es que Júpiter es el planeta más grande de nuestro sistema solar y asimismo el signo que rige es un signo de de expansión de abrirnos a nuevos mundos de tener la mente abierta para encontrar nuevas verdades de no quedarnos estancados en lo que ya sabíamos porque a lo mejor el mundo nos ofrece más posibilidades. O sea es una energía de fuego, una energía muy potente y una energía de expansión. Entonces sobre eso es con lo que vamos a intentar meditar reflexionar hoy.
Así es, vamos durante la meditación a emplear tres figuras de la geometría sagrada que iría hacia ese búsqueda o hacia ese acompañamiento de tu ser sagrado. Se las voy a mostrar para que en el momento en que yo les cuente igualmente en el momento en que las vayamos a emplear si alguien tiene alguna duda en este momento yo la voy a mostrar para que la puedan ver. Esta es la figura del dodecaedro, figura conformada por estos hexágonos, ya iremos integrándolo. Esto no es una clase de geometría simplemente reconocer que esta es la figura del dodecaedro. Vamos a emplear también la figura del cubo y vamos a emplear este octaedro o diamante. Entonces si en algún momento van a ver que vamos a utilizar las figuras yo se los iré mostrando para que lo puedan tener presente en el momento de su meditación. Y si no lo recuerdan simplemente con conectar con lo que vamos a hablar es suficiente. Así que
bueno vamos a a comenzar.
Meditación
Sí, vamos a comenzar ya con la meditación propiamente, dicha así que mi invitación es a que os sentéis ya en el lugar que habéis elegido la postura que habéis elegido Y ahora hacéis un gesto dulce de cerrar vuestros ojos y volver la mirada hacia vuestro interior
La actitud es conectarnos con la de dentro y dejar un poco fuera la vida cotidiana, las preocupaciones en donde nos movemos siempre para dedicarnos ahora a mirar hacia dentro.
Empieza haciéndote consciente de tu cuerpo sobre todo de la postura que tienes, observa que tus pies estén en contacto con la tierra. Si estás sentado procura que tus plantas estén perfectamente apoyadas en el suelo o si no tus piernas. Siente ahí la posición en que estás colocado en el que estás afirmándote en la Tierra, anclado a este planeta, sintiéndote, sostenido, sintiéndote que la energía de la Tierra puede subir a través de tus plantas de los pies y a través de tu coxis a través de las zonas que tienes en contacto con el suelo hacia ti para darte forma para darte materia para darte anclaje a la tierra.
Sigue poniendo tu atención ahora hacia arriba en las piernas, en las rodillas, en los muslos, en las caderas. Si notas que tienes alguna tensión puedes hacer una respiración suave y en la expiración empujar esas molestias hacia la tierra para que las acoja.
Sigue subiendo y ahora llevas tu atención a la espalda. La espalda se yergue vertical en oposición al horizontal del suelo, elevándote hacia el cielo. Procura que tu espalda esté recta lo más posible, pero que no esté rígida. Mantén una posición que sea a la vez
cómoda y flexible pero que no te dejes caer,ni que sea demasiado benevolente ni demasiado lasa.
Observa también tus hombros Déjalos relajados que caigan por su propio peso
Puedes eh llevarlos un poquito hacia atrás sentir la sensación de que tu pecho se abre
que tu corazón se permanece ahí más abierto más expuesto más dispuesto a recibir.
Continúa por tu garganta observando tu cara. Todas las facciones de tu cara procura que estén completamente distendidas. Observa tu frente, tus ojos, tus párpados, tu nariz, tu boca, esbozando una ligerísima sonrisa y tu mentón inclinado hacia delante para que dejes
la nuca liderada y la coronilla perfectamente alineada con el cielo.
Lleva ahora ahí la atención, justo a la coronilla. Siente ese vórtice de energía, esas pequeñas vibraciones que te indican que hay una apertura a recibir las energías del cielo.
Y vamos a imaginarnos cómo nos llega toda la energía del universo pero en especialmente cómo nos llega la energía de esa luna llena tan hermosa que hoy luz en el cielo. Siente la luz plateada de la luna entrando por tu coronilla expandiéndose por todo tu cerebro, iluminando ambos hemisferios. iluminando tu mente. Llega también al centro de tu cerebro al sistema límbico a iluminar las emociones. Desde allí puede bajar puedes imaginarte como sigue bajando a través de tu médula extendiéndose por todos los nervios que recorren todo tu cuerpo Imagina la luz de la luna esta luz que hoy es tan expansiva tan de apertura distribuyéndose por todas las células, por todos los tejidos por todos los órganos inundándote de esta energía expansiva y llevándote también a la vez a la calma y al sosiego.
Lleva tu atención por unos momentos a tu respiración. No fuerces la respiración sólo obsérvala tal y como es en este momento. Observa como el aire entra en tus pulmones
y cómo salen cómo hay un movimiento rítmico que tú no tienes que forzar pero
que está continuamente introduciendo ese alimento que te proporciona la atmósfera terrestre que es tan vital para tu vida. El aire entra recorre tus pulmones el aire sale
un vén que te mantiene vivo, una energía que te conecta con todo el universo porque el mismo aire que tú respiras es el que está envolviendo todo Imagina también esa luz de la luna que había entrado en tu interior ahora cubriéndote por fuera. Ahora inunda todo el espacio en donde estás y con tu respiración incorporas también esta luz hacia ti…



Te invito a que hagas de tu vida una meditación, no solo en situaciones puntuales, grupales, sino que cada acto de tu vida, pensamientos, trabajos, situaciones cotidianas se conviertan en eso…una meditación activa en tu ser.
Nathalie Marulanda

