Una luna llena en cáncer, la casa de la luna con lo cual es una luna muy potente y nos va a llevar a estar muy influenciadas por nuestras emociones.

Meditación Luna llena en cancer
Hola muy buenas noches y muy bienvenidos y bienvenidas a este espacio de meditación. En el día de hoy María Victoria y yo Nathalie estamos aquí para acompañarles y acompañarnos en este camino que el día de hoy nos trae.
Así que hoy es una luna llena, una luna llena preciosa y vamos a abrir nuestro corazón a esta meditación en la noche de hoy.
Buenas noches, ¡Gracias por acompañarnos! pues efectivamente estamos en una luna llena, una luna llena muy especial, solo ocurre una vez al año que la luna llena está en cáncer y cáncer es la casa de la luna con lo cual es una luna muy potente y nos va a llevar pues a estar muy influenciadas por nuestras emociones y por bueno por todo lo que significa la luna que es son todo el mundo emocional y todo aquello que nos da cobijo, todo lo maternal, todo lo que nos acompaña y además esta Luna está iluminada por el sol que tiene enfrente justo en este momento (por eso una luna llena) que es capricornio el sol y es un signo que dota de energía, de estructuración, de hacer las cosas planificadas y paso a paso, siguiendo un plan y una estructuración de las cosas.
Entonces siguiendo un poquito estas energías pues vamos a conectarnos con la meditación y vamos a empezar. Así que bueno lo primero que os voy a sugerir es que nos centremos en el momento en que estamos, vamos a olvidar o a dejar aparcado por un momento todas las preocupaciones, actividades que hemos tenido en el día y vamos a ayudarnos de la respiración para entrar hacia dentro os propongo que vayamos a hacer unas meditaciones conscientes nada más empezar
Durante unos minutos mu muy poquito tiempo en la que consiste en inspirar muy rápido y expirar muy lento Así que inspiro y expiro lentamente inspiro expiro lentamente inspiro expiro lentamente repite tu ritmo consciente de lo que estás haciendo consciente del momento que entra el aire consciente de la suavidad con la que sale el aire de ti y sin desconectarnos de nuestra respiración en la medida de lo posible.
Vamos a repasar ahora el y la postura en la que estamos, imagino que ya está sentado / sentada en tu en tu postura de meditación y lleva ahora la atención para empezar a los pies están bien firmes en el suelo y al coxis a estas partes que te sostienen que te une a la Tierra, desde aquí podemos imaginar para reforzar esta sensación de Unión con la tierra que nos salen unas raíces una raíces que van desde tus pies y tus coxis y que llegan hasta el centro mismo de la tierra, observa toda la parte inferior de tu cuerpo, desde los pies subiendo por las piernas hasta las caderas y al abdomen bajo, si no están en relax puedes ayudarte de la respiración y suelta las posibles incomodidades que tengas, allí empújala al expirar por tus raíces hasta la Tierra pasamos la atención ahora a la espalda, observa como se yergue en vertical hacia el cielo, ves notando vértebra a vértebra desde las lumbares hasta las cervicales.
Imagina como cada una de las vértebras se separa de la otra deja un espacio para hacerla más cómoda y esta ampliación del espacio incluso la puedes notar porque estás creciendo hacia arriba pon atención también a tus hombros, deja que se alejen de las orejas que caigan hacia abajo y llévalos ligeramente hacia atrás permitiendo Así que tu pecho se abra y al mismo tiempo puedes sentir así que tu corazón está abierto para recibir todo lo que pueda llegarte en esta meditación observa tus brazos tus manos reposando sobre tus rodillas o sobre tu regazo totalmente relajadas o formando un mudra, date cuenta también de en qué situación están estas partes de tu cuerpo y nuevamente si encuentras una incomodidad las envías a través de tus raíces hacia la tierra y subimos la atención al rostro mira tu frente, ¡observa que esté completamente destensada! tus ojos estarán dulcemente cerrados los párpados toman contacto uno con el otro, pero no se aprietan, toma conciencia de tus mejillas, de tu nariz, de tu boca, de los labios cerrados, también muy dulcemente y de la lengua reposando en tu paladar la barbilla y el mentón un poquito hacia delante para notar así como liberas la nuca y como tu coronilla queda ligeramente alineada con el cielo de nuevo observamos…



Te invito a que hagas de tu vida una meditación, no solo en situaciones puntuales, grupales, sino que cada acto de tu vida, pensamientos, trabajos, situaciones cotidianas se conviertan en eso…una meditación activa en tu ser.
Nathalie Marulanda

