Las lunas llenas nos invitan a reflexionar, a centrarnos y descubrir el potencial en nosotros.


Meditación reencontrando tu balance
Hola buenas noches y gracias por estar hoy aquí. Hoy es un día muy especial, un día de meditación, un día de luna llena, un día en el cual estamos preparados / preparadas para hacer ese encuentro personal con esta apertura de un nuevo portal, estamos en una luna llena en Aries, es una luna llena que nos invita a tener como mucha paz, mucha calma, mucha atención a lo que estamos viviendo, es posible que hayan escuchado que esta luna llena es la luna llena también llamada “la luna del cazador” y en esta oportunidad la invitación es a ser como muy conscientes de todas nuestras emociones, esas emociones de rabia, de inquietud, de irritabilidad, que de pronto podemos sentir, experimentar, pero que ahora es tiempo como de hacer mucha pausa, mucha atención.
También es una luna que nos invita a reconocer ese divino femenino, venimos todo un tiempo de eclipses, tiempo de movimientos, en los cuales estamos ahora reconociendo ese divino femenino, para abrirnos a ese divino masculino.
Entonces vamos a comenzar para ello te pido que tomes una posición cómoda permítete poner tus pies en tierra. Busca una posición en la cual tu columna vertebral esté erguida, esté recta, tampoco se trata de estar incómodos, se trata de estar en esa conexión, permitiéndonos ese fluir. Nuestras manos podemos colocarlas bien sea sobre nuestras piernas, podemos ponerlas en un mudra, un mudra como el que estoy haciendo así con tus deditos o simplemente cierras tus ojos y colocas las manos en la posición que tú sientas más cómoda.
Vamos entonces a comenzar, cierra tus ojos toma aire profundo sueltas el aire inhala profundo y sueltas el aire. Hoy imagina o visualiza en tu corazón esa luna llena en Aries, conecta con la luna llena, este portal de luz.
Respira profundo sueltas el aire y comienzas a relajar desde tu cabeza relaja tu cuero cabelludo tu frente respira siente como tu mandíbula se va relajando relaja tus dientes tu cuello relaja continuamos con esta relajación y relaja ahora tu pecho siente como tus brazos se van relajando tus codos muñecas y manos suelta relaja y en la medida en que vamos relajando, vamos a ir soltando todas esas tensiones del día, siente como tu pecho se va relajando, conecta con tu columna vertebral, relaja tu cuello, relaja tus vértebras dorsales, tus lumbares hasta llegar a tus glúteos, relajando también las caderas.
Respira profundo y continúas en tu relajación relaja las piernas tus muslos tus rodillas tus pantorrillas tus tobillos y tus plantas de los pies y sé consciente de cada dedo de los pies.
Visualízate ahora en un espacio de la naturaleza en donde te encuentras frente a una gran cantidad de árboles, es un camino y a los lados de este camino encuentras una arboleda, unos árboles que te dan la bienvenida para entrar en este recorrido del día de hoy, siente el sonido de los árboles con el viento escucha esas hojas moverse y experimenta esa sensación agradable del viento en en tu cara, en tu cuerpo la temperatura es muy agradable ni muy fría ni muy cálida es perfecta para este momento. Respira profundo, sueltas el aire y vamos a comenzar por este recorrido para ello voy a pedirte que traigas a tu corazón, a tu vida, a tu momento eso que te molesta, que todavía sientes que no has podido terminar de digerir, una situación en la cual te sientes inquieto / inquieta, tal vez una discusión con alguien o simplemente contigo misma contigo mismo, reconoce esa situación o esas situaciones en este momento y escaneando tu cuerpo observa en dónde te llama la atención esa sensación, respira y escanea observa localízalo y reconoce la sensación qué siento qué sientes en este momento es como una bola, es un peso es una presión tal vez no siento nada y está bien no sentir nada, conecta con esa sensación esa inquietud y reconócela no te juzgues, no enjuicie, simplemente reconócela y respira, reconoce esta sensación que aparece aquí y reconoce como tu cuerpo te ayuda para poder visualizar ,sentir identificar eso, con lo cual tú aún estás inquieto / inquieta, pueden ser varias cosas.
Muy bien, reconociendo esta sensación te pido que sigas en ese caminar continúa tu caminar tu andar, siente como los árboles te dan esa bienvenida en este camino y reconoce como sus caricias a través de ese movimiento de las hojas suavemente te acompañan en tu andar siente la sensación, pero en la medida en que vamos andando es posible que esta sensación vaya cambiando, siéntete en ese abrazo de los árboles comprendiendo tu situación acompañándote eso es muy bien y sigues tu camino, es posible que la sensación cambie, es posible que sientas en otro lugar de tu cuerpo alguna sensación, no la juzgues simplemente la reconoces pero mantente en ese lugar, en esa sensación original sigue tu camino, sigue tu andar y ahora poco a poco te detienes, observa o siente como a través de estos árboles un rayo perlado de un color perla va a ir atravesando muy suavemente los árboles. Este rayo perlado siente como comienza a entrar desde tu coronilla experimenta la agradable sensación de este Rayo entrando por todo tu canal central tu columna vertebral hasta tus pies…



Te invito a que hagas de tu vida una meditación, no solo en situaciones puntuales, grupales, sino que cada acto de tu vida, pensamientos, trabajos, situaciones cotidianas se conviertan en eso…una meditación activa en tu ser.
Nathalie Marulanda

