Según la medicina tradicional china, la primavera marca el inicio de una nueva etapa en la que el hígado y la vesícula biliar se activan. Cuidar estos órganos es clave para tener una experiencia de apertura en tí.

Los chinos identifican la energía como El chi, el cual requiere de movimiento. Nosotros los seres humanos somos como las plantas, estamos en ese momento de brote, de crecimiento, de apertura. Tu cuerpo presenta cambios estacionales que puedes sentir como positivos o en ocasiones desagradables.
Durante la primavera nuestro cuerpo presenta una serie de cambios que en ocasiones son difíciles de comprender. Según la medicina china, el hígado es el órgano que está principalmente relacionado en este tiempo.
Desde la visión de los chakras, el plexo solar ( arriba de nuestro ombligo, debajo del esternón), aloja los órganos del sistema digestivo. Acá cobra importancia en este tiempo el hígado.
El hígado en medicina china se encarga no solo de las funciones fisiológicas que conocemos en occidente, tiene una relación con las emociones albergando condiciones como la ira. ¿Te ha sucedido alguna vez que las emociones te dan vueltas en tu estómago? Emociones como el miedo, la rabia, la angustia ect.
El hígado se relaciona con el viento, la madera, el color verde, los ojos, tendones, músculos entre otros. Es decir, no es solo un órgano como tal, es un gran depurador y un elemento fundamental en la expansión de la energía.

¿Qué enferma al hígado?
La alimentación inadecuada, el uso de alcohol, grasas en exceso, stress y emociones no procesadas no permiten que su funcionamiento sea adecuado y en consecuencia podemos observar durante el tiempo de primavera una serie de síntomas que no parecieran tener conexión, pero cuando comprendemos el potencial del hígado, comprendemos que hay un vínculo en todas esas molestias que se manifiestan en este tiempo del año.


¿Por qué la primavera acelera estos cambios?
En primavera hay situaciones exteriores como el viento, los cambios climáticos, la humedad que pueden favorecer a ese desequilibrio hepático, más aún si tenemos esa predisposición y si no cuidamos la salud de nuestro hígado.
Si nuestro hígado presenta un desequilibrio es usual que tengamos alteraciones digestivas como diarrea, nauseas y distensión abdominal. Pero no solo es factible encontrar cambios digestivos, podemos observar mayor contracción muscular y por consiguiente síntomas que se relacionan, como mareos y dolores de cabeza cuando la contracción se sitúa en la columna cervical.
El hígado, por otra parte, para la medicina china, regula la distribución sanguínea y es frecuente que se relacione con síntomas ginecológicos principalmente con reglas dolorosas, irritabilidad, tensión premestrual y sangrado abundante.
Este órgano nutre los ojos, por lo que su desequilibrio puede relacionarse con síntomas oculares.
Desde el aspecto emocional, el hígado regula el HUN encargado de los sueños, los deseos, la imaginación, cuando está en desequilibrio podremos presentar alteraciones en el sueño, sueños vívidos y pesadillas. Podemos encontrarnos un poco más irritables de lo usual!
Es decir, cuando en primavera tenemos situaciones como éstas y nos preguntamos ¿qué nos sucede?, nuestro hígado puede ser parte de esos cambios que el cuerpo experimenta con el cambio de la estación. Asi que: a cuidarlo!!!!!!!!!!!!

¿ Cómo podemos ayudar al hígado?
Según la medicina tradicional china, la primavera marca el inicio de una nueva etapa en la que el hígado y la vesícula biliar se activan. Cuidar estos órganos es clave para tener una experiencia de apertura en tí.
La primavera es un tiempo ideal para ayudar al hígado a mejorar su función.
Una alimentación adecuada, equilibrada, cuidando el exceso de grasas y licor es fundamental.
Podemos utilizar vegetales que nos ayudan a depurarlo de forma natural como el apio y todos aquellos que tienen tallos largos. En forma de zumo, de caldo o consumiendo una mejor cantidad de estos alimentos.
Por otra parte podemos hacer ejercicios para el hígado, haciendo una respiración consciente, dándonos un paseo por la naturaleza y visualizando un color amarillo en la zona abdominal alta, lugar donde se sitúa este órgano. Ejercicio como yoga, chi kung o tai chi son ideales!.
Disfruta la naturaleza, da las gracias por cada amanecer en tu vida.
Finalmente cuando tenemos síntomas más intensos la acupuntura es una terapia de apoyo ideal para ayudarnos a restaurar el equilibrio hepático.
Por otra parte, el plexo solar representa como un fogón donde la comida, las emociones, la vida se cuece. La figura del tetraedro o pirámide nos recuerda ese fuego en equilibrio. Si pones demasiado fuego la comida se quema, si pones poco, la comida no se cocina. Así sucede con nuestro organismo.
Equilibrar el plexo solar y por consiguiente los órganos que ahí habitan es tu responsabilidad. CUIDA tu sistema!. Cuida tu alimentación, tus pensamientos. Cuida de tí.

Si deseas que te acompañe en tu proceso personal
Nathalie Marulanda, Terapias alternativas y complementarias



